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| CUMPLE 20 AÑOS LA ENTIDAD NACIONAL DE AGENCIAS DE LOTERIA Y QUINIELA |
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aspecto solidario del juego y señala quela regulación y el control estatal impulsan el crecimiento de la actividad en beneficio de todos. Septiembre de 2008 no fue un mes más para la Federación Argentina de Cámaras de Agencias de Lotería, Quiniela y Afines (FACALQA): representó ni más ni menos que el mes de su vigésimo aniversario. “Es muy importante festejarlo porque, primero y fundamental, hay que tener en cuenta lo difícil que fue armarla y organizarla, teniendo en cuenta las dificultades que tuvimos como institución y, además, como país a lo largo de este tiempo. Es un orgullo que hoy podamos estar sólidos y tengamos la posibilidad de homenajear a los siete ex presidentes que tuvo la FACALQA en su historia. Este reconocimiento no es menor, ya fueron los que durante muchos años trabajaron para que la Federación hoy sea reconocida y respetada en todo el país”, señaló Heriberto Castellaneta, presidente de la entidad, quien tiene la satisfacción de contar con 18 provincias integradas a su organismo, mientras que al comienzo de su gestión sólo estaban adheridas unas nueve. En una entrevista con GAMES MAGAZINE, Castellaneta habló, además, de la actualidad del juego en la Argentina y en Latinoamérica, opinó acerca de problemáticas del sector como la ludopatía y reflexionó sobre las maneras de encontrar soluciones a los diferentes conflictos. “Nosotros, como Federación, apoyamos iniciativas como el lanzamiento de la Quiniela Formoseña porque nos parece importante que cada provincia tenga sorteadores propios. Eso le da una imagen y una solidez a las apuestas. Al público apostador le gusta jugar a su quiniela regional. Esto va a ayudar y va a tener un crecimiento importante, además de darle una mayor seriedad al juego de la provincia de Formosa”, dijo Castellaneta. ¿Por qué piensa que la Quiniela Formoseña será un éxito? Al apostador de quiniela le gusta ver los sorteos por televisión. Por eso han tenido tanto éxito los sorteos de otras provincias que son emitidos de esa manera. Creo que esto es un acierto muy importante de las autoridades del Instituto de Asistencia Social (IAS). Le auguro un gran éxito. Creo que les va a ir muy bien. ¿En qué influye que el sorteo sea transmitido por televisión? La televisión genera otro tipo de confianza; lo que no quiere decir que antes se desconfiara. Así se está más alerta de lo que se hace. Además, es como si la gente dijera “vamos a jugar, así esta noche nos juntamos a ver el sorteo”. También es un aporte fundamental en la lucha contra el juego marginal. En la medida que tengan el sorteo de las 11.30, estamos en condiciones de decir que con el aporte de la tecnología de la empresa que presta los servicios y sumada a esa labor, va a ser muy importante la captación de apuestas. Las quinielas locales ¿son una buena manera de recaudar más? Claro que sí. En definitiva, ¿qué es el juego? Todos somos un poco jugadores por naturaleza. Hoy decimos “juegue oficial”, “juegue seguro”, “juegue responsable”… Pero además, en este tema tan importante como son las adicciones, también hay que ver la otra parte: el apoyo que recibe la acción social a través del juego. Por eso cada día que pasa tenemos que recaudar más. Todos los que trabajamos queremos ganar más. Pero cuanto más ganan los entes, más posibilidades hay de ayuda social. Y en todas las zonas del país hace falta esta ayuda social en beneficio de la gente con escasos recursos. El fundamento principal del juego es el aporte que significa para el Estado ... Lo que ocurre es que hay un hecho real: el latinoamericano, pero sobre todo el argentino y más que nada e
rioplatense, es un jugador por naturaleza. No es compulsivo, pero le gusta mucho apostar. La quiniela es un juego netamente rioplatense. Nació en los estaños de la ribera del Río de la Plata, del lado uruguayo y del lado argentino. Con el correr del tiempo el Estado tomó este juego y lo hizo per se. Pero esto es una cosa que nació de la gente; por eso tiene tanto éxito. La gente es la que lo lleva incorporado y apuesta. En las viejas épocas, en los bares se jugaba a las cartas, a los dados, al billar gol, a la taba; había carreras cuadreras, de galgos, se jugaba al sapo… Es decir, siempre el argentino apostó a algo. La variación de los juegos actuales llegó con el cambio y la tecnología que fueron apareciendo con el tiempo. Pero no es que ahora las mujeres van al bingo: ellas se juntaban a las cinco de la tarde para jugar a la canasta, a la lotería familiar. Siempre jugaron. La diferencia es que antes se hacía en las casas o lugares de reunión, como los clubes sociales. El Estado debe recaudar, pero también estar atento a la ludopatía. Sí. El Estado debe prever y todos debemos colaborar cuando vemos que realmente hay una compulsión en alguna persona. Hay que tratar de rescatarlo. Porque, como en todos los casos, siempre hay alguno que se sale fuera de la cuadrícula. Pero en líneas generales el público argentino siempre ha sido apostador. ¿La Federación tiene planes de ludopatía? Sí. Lo que ocurre es que la Argentina es muy grande. Tenemos 18 provincias adheridas. Entonces lo que hacemos es tratar de establecer convenios con las loterías de cada ente y acoplarnos al trabajo de cada provincia para tratar de llegar a todos lados, porque de otro modo es imposible. La Federación se suma al trabajo de cada lotería o, en otros casos, a las cámaras locales, que por supuesto cuentan con mucho menos recursos. Pero igual sirve, porque nuestro objetivo es colaborar para rescatar a los que no están en el carril que corresponde. En general, ¿cómo ve a la industria del juego en la Argentina? El juego ha crecido, en los últimos años, 3500 veces. Latinoamérica lo mismo. Las diferentes opciones, la tecnología y demás cuestiones, provocaron un crecimiento muy importante. ¿Qué piensa del mercado brasileño? Creo dentro de cinco años nos equiparará, Porque el famoso “jogo do bicho”, que es similar a nuestra quiniela, tenía el problema de que estaba prohibido. En cualquier momento sacan la ley, y a partir de eso ya van a estar encaminados. Es decir, van a empezar a trabajar y van a acompañar el proceso de crecimiento regional. Lo que pasa, sin ánimo de criticar a los hermanos brasileños, es que el gran error de los estados es prohibir el juego. En el juego hay que respetar mucho la concepción ideológica de los diferentes sectores, porque no todos pensamos igual, pero el objetivo final tiene que ser el mismo: el resguardo del apostador. En amparo de no tener un exceso de opciones de juego, prohibimos un poco la actividad o no autorizamos a que el Estado la maneje. ¿Y en qué terminamos? En una gran cantidad de juego ilegal. Brasil es el que más juego ilegal tiene en Latinoamérica. Esto pasa porque no tiene la opción que tiene la Argentina, Uruguay u otros países. ¿Cuál es el punto fundamental en todo esto? Entender que la gente juega. Esto es lo que hay que entender. De uno u otro modo la gente va a jugar igual. El Prode nació del famoso taca-taca que jugábamos en la escuela secundaria. Después, por diferentes motivos, se desvirtuó, pero el público estaba ahí. Por eso, sociológicamente, es muy importante analizar cómo se maneja el juego, y de qué manera se maneja. Tampoco hay que ser tan extremista en las ideas. Todos tienen que tener la posibilidad de pensar y opinar. Porque de todo siempre se saca algo para seguir mejorando. Pero tenemos que tener la conciencia de que si no lo hace uno, lo hace otro. ¿Cuáles son los países de la región en los que observa un mayor crecimiento? Probablemente la Argentina. Uruguay también ha crecido bastante dentro de su capacidad. Colombia y Venezuela son
países que han crecido mucho. En Centroamérica, Panamá tiene una gran capacidad de juego. México, con el tema de los bingos, es un plaza muy interesante. Chile también creció, pero tiene otro tipo de juego, más relacionado con las resoluciones inmediatas, donde tiene una gran capacidad de tareas. Y ahora están manejando el tema de los casinos y los bingos, que a corto plazo van a empezar a funcionar, además de que algunos ya están funcionando con permisos especiales. Lo que ocurre es que cuando se ve lo que sucede en otros lados, el gobernante no puede dejar de hacerlo porque es una fuente de recursos muy importante la que estaría desestimando. Estamos hablando de que en Buenos Aires, por ejemplo, nosotros estamos recaudando 250 millones de pesos de quiniela mensuales. ¿Hay una apreciación distorsionada de la industria del juego? Todavía sigue habiendo lugares donde se lo utiliza como lavado de dinero. Y también, cuando se jugaba marginalmente los grandes capitalistas pagaban grandes sumas para tener impunidad, ¿no es cierto? Esto está visto de una manera non sancta por todos, y por otra parte tienen razón. No olvidemos que se han dado casos de gente que ha perdido grandes fortunas en manos de los capitalistas, que le daban hasta que un día le decían: “Me debés tanto. Vení y firmá acá”. Iban con un escribano y se quedaban con su propiedad. Hubo este tipo de cosas, y ahí nació el famoso tema de la compulsión. Después, con el advenimiento de los bingos, también se dio la compulsión en las mujeres, no por la gran cantidad de dinero que pudieran jugar, sino por el tiempo que pasaban dentro del bingo. Eran capaces de estar doce horas jugando; se desmayaban porque estaban paradas, sin consumir nada, con adrenalina permanente, y había una serie de inconvenientes bastante serios. Hay que ir corrigiendo estas cosas. Por supuesto. Pero no olvidemos que hace pocos años que estamos manejando el juego. Todos tenemos que aprender. En el ámbito de la ludopatía, quizás en algunas oportunidades, los profesionales -psicólogos, psiquiatras…- son demasiado extremistas. Creo que ésta tiene que ser una situación en la que debe haber varios componentes para rescatar a una persona, si realmente es ludópata, porque muchas veces se confunde a una persona que pasa doce horas en un máquina con un ludópata, cuando éste realmente es el que pierde su razón, todo lo que tiene y hasta es capaz de robar con tal de jugar. Es una actividad en la que hay que tener mucho cuidado: hay que escuchar a todos los sectores y tenemos que ser muy prudentes en la apreciación de hacia dónde ir, cómo hacer y cómo trabajar al ludópata. ¿Observa que el sector es permeable a los cambios? Sí. Además, creo que hacen falta. Pero todos debemos hacer experiencia en esto. Ninguno tiene la verdad. Ni los profesionales del tema, aunque hay que escucharlos porque para eso han estudiado y se han especializado. Pero en este tema, ninguno tiene la verdad
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En diálogo con GAMES MAGAZINE, el titular de la Federación asegura que las quinielas locales son un aporte al