Acceso
Dolar & Euro
Comercios Favoritos
Google avisos
RSS 2.0
| Juega con tus niños: sus juegos de hoy son sus éxitos del mañana |
|
|
|
|
En el juego depositan su mundo interno. Si un niño no juega es un síntoma de que algo en su interior no está bien, es un indicador de problemas emocionales serios porque puede estar deprimido. Normalmente, en todas las sociedades los niños juegan, a menos que hayan sido víctimas de malos tratos o descuido, ya que es mediante el juego que los niños elaboran situaciones dolorosas. Por ejemplo, cuando a un adulto le pasa un evento desagradable, lo más común es que lo platique a quien le tiene confianza. Ante una situación similar, los niños lo que hacen es jugar en repetidas ocasiones el tema que les hizo sentir mal con el fin de procesar la situación. Es jugando como los niños se comunican, y muestran la percepción que tienen de sí mismos y del ambiente que los rodea, por eso es importante estar atentos a los juegos de nuestros hijos, pues en ese momento podemos descubrir qué es lo que necesitan. El lenguaje inconsciente de los juegos puede ser descifrado en los colegios, puesto que ahí pasan muchas horas. Un ejemplo de esto, según Amapola González (pionera del psicoanálisis en México) es cuando los niños van por primera vez a la escuela y juegan agresivamente, tal vez porque inconscientemente sienten la necesidad de ser rechazados ya que puede existir en ellos un conflicto entre querer más a sus papás o a la maestra, porque muchas veces los padres, en ese momento, se sienten celosos de compartir a sus hijos y aunque no lo digan, los niños lo intuyen. De ahí la importancia de que los padres “les den permiso” de querer a sus maestros, mostrándoles que ellos siempre los van a amar y no se van a sentir mal porque quieran a más personas.
|



Cuando un niño juega en forma cotidiana se tiene la garantía de que vive una infancia normal y que está desarrollando sus habilidades y creatividad para toda la vida. “ Dentro de cada niño existe una historia que necesita contarse, una historia que nadie más ha tenido tiempo de escuchar”. (Winnicott, 1984). El juego es el modo de expresión del niño, no se les tiene que enseñar a hacerlo, siendo bebés ya juegan, (tira lo que tiene en la mano para que tú lo levantes y se lo vuelvas a dar). Después juegan solos o con otros niños porque para ellos jugar equivale a hablar en los adultos.